viernes, 24 de febrero de 2017

14. A otra velocidad


           ¿Cómo es el tiempo ahora?

Hola todas! Desde que J. nació (ya cumplió 2 años) mi relación con el tiempo cambió profundamente. Siempre fui de las que resuelven y se adaptan rápido. Pero desde que fui mamá, y sobre todo, desde que estoy conectada con lo que pasa con ella, mi percepción de cómo pasan las cosas siento que es muy diferente ¿Ustedes también sienten que hay algo diferente ahora?

J. hace unos días que no quiere dormir más la siesta. Fue bastante repentino, así, un día no quiso acostarse más. Le ofrecí varias veces que me aviara si quería, que yo sí quería dormir, "yo no", me contesta. Es algo que no deja de sorprenderme, y es cómo todo el tiempo tengo que estar adaptándome a cosas nuevas. Todo lo que parece que va a ser de una forma, de pronto y sin aviso, cambia. Mi vida antes era bastante predecible, y es un desafío constante acostumbrarme a esta nueva manera de relacionarme con la ella.
Cuando soplamos las velitas de sus dos años, respiré hondo y me di cuenta que además de la emoción de todo ese momento, estaba llena, repleta, LLENÍSIMA, de nuevas experiencias y vivencias que habían pasado en sólo dos años. Tengo casi 33! y estos dos últimos años en comparación con los anteriores vienen cargados de mucho movimiento.

¿Cómo es para ustedes el pasaje del tiempo? ¿No sienten que va a más velocidad, que pasan más cosas en menos tiempo? ¿En qué cosas se dieron cuenta que sus hijos ya están cambiando? ¿Sienten que ustedes cambian al mismo ritmo que ellos?

jueves, 9 de febrero de 2017

13 Más en acto que en palabras

Hola todas! Después de unas semanas de descanso, volvimos con un tema que me parece que DA PARA PENSAR, y en mi caso en particular es algo que siempre estoy dándole vueltas. Para el post de hoy, las invito a reflexionar sobre la presencia de Tablets, celulares, tele, play, etc en la vida de los más chicos, empezando por la presencia en nuestra propia vida.


¿Cuánto tiempo?

Durante los días que me tomé de vacaciones, me di cuenta que al principio fue casi imposible dejar el celular. Venía en una vorágine que atravesó diciembre y empezó el 2017 sin escalas, lleno de proyectos y planes que ya se estaban concretando. En ese contexto, era muy difícil cortar así nomás de un día para el otro.
Cinco días después de comenzado "el descanso", mi marido agarró mi celular para sacar una foto y se encontró con una página de noticias que yo había estado leyendo. Me preguntó por qué leía eso (un policial de un diario que no ahorra detalles), y la verdad no supe bien qué decir. No sé, estoy acostumbrada a leer el diario y hacer un repaso de todas las redes... todos los días... varias veces al día.
Ese día me di cuenta que estaba como atrapada, no pudiendo controlar la cantidad de veces que chequeaba los mensajes y los mails, y aunque había delegado el 100% de todas mis responsabilidades, no podía soltar. Me propuse hacer algo BIEN drástico, me puse a prueba y lo logré. Por el resto del descanso, no volví a abrir ninguna página en el explorador, y desinstalé varias aplicaciones. Al principio fue un poco raro, pero después empecé a estar cómoda, cada vez más, con la idea de no estar TODO el tiempo mirando. Durante gran parte del día, dejaba el celular tirado en algún lado por varias horas (y fue todo un logro!)
Pasados los primeros días de abstinencia, me puse a pensar que si yo no podía controlar la cantidad de veces que agarraba el celular, cómo pretendo enseñarle - más en acto que en palabras - a mi pequeña hija, un uso apropiado y medido de la computadora, la tablet o la compu. Si hablara podría decirme: ¿Y vos, que estás todo el día con el celular en la mano?
Me propuse sostener esta difícil abstinencia, y tratar de usar el celular como celular y no como computadora. Hoy se cumple una semana desde que volví, y sigue vigente mi acción. ¿Podré sostenerlo durante el año?

¿Y ustedes?¿Les preocupa la cantidad de horas que pasan sus hijos mirando tele, usando la tablet o la play? ¿Cómo hacen ustedes con este tema?

pd. En la foto, mi papá y mi hija leen uno de mis libros preferidos en un momento que compartieron el año pasado y quedó grabado para siempre 💛

jueves, 19 de enero de 2017

12. Dar amor y entregarse

Hola todas ! Hoy seguimos charlando con mujeres a quienes admiro y me doy el lujo de hacerles un lugar. En este caso decidí invitar a Flor, una pastelera amiga de la casa, que tiene su Deli en Rosario. Flor es apasionada por lo que hace, y lleva intensamente la vida del emprendedor. Como vive de la cocina, se me ocurrió preguntarle acerca de qué es para ella ese acto tan trascendental que significa COCINAR.


¿Qué es cocinar?

Para esta joven emprendedora Rosarina, cocinar, por más simple y cursi que parezca, es dar amor. Flor siente que en cada plato, en cada preparación, hay una historia, una cultura, un modo de estar en el mundo que se está manifestando. En cada comida hay amor, pero además y sobre todo hay TIEMPO. 
Cuando un plato tiene "mucha dedicación", ese tiempo de preparar, de pensar, de elegir un menú, un modo de prepararlo... 
Cocinar es pensar en todo eso, y entregarse a un otro de alguna manera. Flor me dice de manera directa: Cocinar es dar amor y entregarse. 

Cuando cocina, siente que esas diferentes emociones que carga (felices, tristes, apuradas) se van modificando a medida que "va cocinando", podría decir también que "la van modificando" ! Experimenta ella una transformación, con la esperanza de que además, esa comida pueda modificar positivamente a otros.
¿Lo habían pensado así alguna vez? ¿La comida como una transformación?

¿Y para ustedes? ¿Qué es cocinar? ¿Para quién les gusta cocinar? ¿Sienten algún "efecto" después de cocinar sobre sus emociones?

viernes, 13 de enero de 2017

11.La comida como lugar


Hola todas! Hoy en el blog me doy el lujo de charlar con una escritora, periodista y bloguera y sobre todo,amiga de la casa: Luciana de Lucca de Emma&Robb. Luciana es una de mis bloggueras preferidas, sobre todo porque porta un impulso que busca y busca, siempre inquieta y curiosa. Escribe mucho (y lo hace muy muy bien, se nota que la queremos?). En esta oportunidad, le pregunté cómo era para ella el tema de la comida, les comparto la charla!

¿Cómo es "la comida" con hijos?

Para Luciana, hay un antes y un después con respecto a la comida. AH (antes de los hijos): a la comida nunca le había dado mucha bola. Comer siempre fue algo que hacía en el hueco de sus trabajos como editora y como periodista. Me la imagino comiendo arriba del teclado (lleno de esas miguitas irrescatables) , o picoteando de parada en la cocina algún resto de ayer... 
En su infancia la comida nunca fue algo muy central, aunque su abuela Carolina cocinaba riquísimo. Con su abuela disfrutaba de los olores (de la sopa cociéndose; el picor del pimentón en el aire; la carne asándose encima de un ajo en la sartén). Pero en la casa de sus padres, ambos muy trabajadores, la comida era más o menos un trámite.  
Cuando conoció a su marido, encontró alguien que tenía un don para cocinar, se entusiasmó pero se relajó: ella hacía tostados, él cocinaba los platos ricos.
DH (después de los hijos): cuando nació su primera hija se vio necesitada de cambiar las cosas. Quiso aprender a cocinar para que cuando ella creciera pudiera decir "qué rico cocina mi mamá" (y no sólo su papá). Como suele pasar con la edad, la comida empezó a ocupar otro espacio y la necesidad de alimentar bien a los hijos se hizo más fuerte. Ganas de aprender + necesidad. Lo que necesitaba. Lo más lindo fue que durante dos años, más o menos, tomó clases con una cocinera llamada Marcia que le cambió la vida: le enseñó no sólo a cocinar, sino a tener curiosidad y a inventar.


Para los hijos de la invitada de hoy, comer es: un acto de placer. Comen mucho, comen bien, disfrutan probando, son curiosos (especialmente la más grande) y a veces un poquito extravagantes (en casa, cebollitas en vinagre es sinónimo de festejo), cosa que le hace bastante gracia.


Para la invitada de hoy, cocinar es: concentrarse, dedicarse. Es crear una especie de "cono del silencio" en el que nadie se mete, porque todos quieren comer eso que bulle sobre el fuego.
Nadie se mete, pero todos participan expectantes de lo que se está cocinando!

¿Qué lugar tenía la comida en sus vidas AH? ¿Cómo fue la llegada de sus hijos con respecto a la comida? ¿Cambiaron sus hábitos y prácticas DH? ¿Se vieron necesitadas de cambiar las cosas también? ¿Qué es la comida en sus familias?

Pd. La foto es gentileza de Caro nuestra ponchi asistente de producción ;)

jueves, 5 de enero de 2017

10. No importa cómo

Hola todas! ¿Cómo empezaron este 2017? Por acá con todas las pilas, pensando diferentes temas para seguir escribiendo y compartiendo con ustedes experiencias sobre maternidad. 
Hoy las invito a leer lo que estuve charlando con Amanda, una amiga de la casa y colega, que hace dos años tuvo a su hermosa hijita Joaqui. A veces leo algunas notas sobre el tema cesárea&Partos y siento que muchos están muy enojados con la medicina. ¿Lo pensamos un poco más? Desde este espacio creo que cada experiencia es diferente y no sirve generalizar.


¿Cómo fue la llegada de tu hija?

Si bien sabía que la cesárea era una opción (Amanda fue una buena alumna del curso de preparto) no era la opción que se imaginaba o esperaba que le iba a tocar. En su imaginario/ ideal, el parto natural era la "buena" manera, pero la maternidad se encarga de entrada de romper con los ideales y con lo esperado.

Trató de focalizar en que lo importante no era la manera en que J. iba a llegar, sino su llegada misma y confiaba en que los médicos  iban a tomar la mejor decisión para cuidar nuestra salud con su saber. Qué importante esto: rodearse de un entorno en el cual se pueda confiar en las decisiones.

El momento en que J nació, la apoyaron en su pecho y se miraron, es el momento más emocionante de su vida. Se emociona al recordarlo. Por fin se veían después de la larga espera!!! En ese instante de mirada atenta ya no importó nada si había sido cesárea y no parto. 

Para la invitada de hoy, ser mamá es una tarea hermosa que nos confronta a veces con la necesidad de dejar de lado ideales, saberes previos  y expectativas para encontrar la manera propia de hacer con nuestro bebé y construir ese vínculo único. Es tener ganas de volver corriendo a tu casa y recibir el mejor abrazo de bienvenida del mundo. Y que las cosas simples sean una fiesta!

¿Les pasó a ustedes también que el nacimiento de sus hijos no fue como esperaban? ¡Incluso puede ser mejor de lo que nos imaginábamos! ¿Cómo fue finalmente ese primer encuentro? ¿Ustedes también sienten que a veces la gente se fanatiza con el parto natural y generan un Ideal difícil de trasladar para todos?
Pd. Si tienen temas que les interesa que pensemos, sus aportes e ideas son más que bienvenidos!

viernes, 30 de diciembre de 2016

9. Brindamos por Salud

Hola todas! Ya está llegando el fin del 2016, y a todos nos sale mirar para atrás y hacer balances. Casi en automático nos ponemos a hacer listas de lo que fue pasando, miramos fotos en el celular, facebook nos recuerda mes a mes lo que vivimos. Hoy quiero compartir con ustedes una reflexión sobre fin de año y lo que tengo en mente al brindar deseando "Salud" para el 2017.


¿Qué es lo saludable?

Este año "pasó volando" durante muchos meses. Esa sensación de que te agendás algo para dentro de mucho, y de golpe ese mucho ya está siendo mañana. ¡Ya estamos en abril! ¡Ya estamos a mitad de año! Salvo en agosto, en donde para mí el tiempo se detuvo en una pausa estructural por una situación bastante grave que viví en mi familia. Fue difícil entender lo que estaba pasando, porque esas cosas no avisan ni tenés tiempo de prepararte, ni de hacer lo que te hubiera gustado hacer. Cuando algo te pasa, hacés, medio sin pensar. Y durante esas semanas transité como pude acompañando como salió momentos de mucha incertidumbre. Si bien las cosas no eran sencillas, y lo que pudo ser algo simple no lo fue, seguimos adelante, todos. Y ahora que me toca pensar en mi deseo para el año próximo, para lo que vendrá, teniendo en cuenta lo que pasó, agarro fuerte mi copa y siento la necesidad de decir que lo saludable no es igual a la ausencia de problemas, conflictos o enfermedades. Sería ridículo creer que un año puede desarrollarse sin ninguna adversidad, y aunque queremos lo mejor para nuestros seres queridos, las cosas pasan a veces más allá de nuestro deseo de cuidar y proteger. Y creo que eso que viví junto a mi familia me hizo confirmar que lo saludable es poder hacer frente -acompañada, acompañando con amor - a lo que va a venir.
Mi deseo para todas ustedes en este nuevo año que empieza es que puedan encontrar las herramientas, las compañías, amor y respuestas para eso que nos esté esperando del otro lado del calendario.

¿Y ustedes? ¿Vivieron situaciones difíciles durante el 2016? ¿Cómo las enfrentaron? ¿Qué aprendieron de esas experiencias? ¿Qué desean para su 2017?

jueves, 22 de diciembre de 2016

8. El juego navideño

Hola todas! Hoy quiero compartir con ustedes una reflexión sobre el juego, ya que estamos en las vísperas de Navidad.

¿De dónde viene el juego en los chicos?
La escuché a mi suegra sentada con sus nietas (mi hija y mi sobri) leyendo un libro sobre la historia de la Navidad. Las dos pequeñas siguen atentamente el relato, señalan los dibujos y nombran algunos elementos de los dibujos. La escena me conmovió. Qué importante es que la abuela "crea" en lo que está contando, que sea cómplice de la fantasía y del juego que implica la Navidad para que los chicos quieran participar y jugar.
Cuando los adultos nos prestamos a jugar y a mantener la ilusión del juego, los chicos crecen. Aprovechan la oportunidad de jugar juntos y habitar ese mundo tan importante para el desarrollo.
Un aplauso especial para los que se disfrazan y dejan de lado el pudor y la vergüenza adulta para sambullirse en la escena. ¿En sus casas quién se disfraza?
Mi reflexión navideña que quiero compartirles hoy es la siguiente: el juego en los chicos viene de los grandes, y la navidad es un momento más de miles en donde acompañamos a los chicos a desarrollar la fantasía y el "como si". Creo que mi sobri más grande ya intuye que ese que va a entrar por el balcón no es Papá Noel, pero tiene tantas ganas, necesita tanto creer, que este año de nuevo va a contarnos una y otra vez cómo fue visitada por Papá Noel.
Mi deseo para todas es que encuentren un momento de juego de calidad para encontrarse con los más chicos. ¡Felices fiestas para todos!

Y ustedes, ¿cómo preparan este momento de juego? ¿Qué cosas especiales estuvieron haciendo junto a los más chicos? ¿No se sienten un poco niños en esta época del año? ¿Cómo fueron las navidades cuando eran ustedes los chicos?

jueves, 15 de diciembre de 2016

7. Sobre juegos y juguetes

Hola todas! Sé que todas estamos corriendo, pensando y envolviendo regalos para todos. En el medio de este mes lleno de actos, brindis y cierres de año, las invito a frenar unos minutos y detenernos a pensar. Hoy me gustaría compartir con ustedes la charla que tuve con la Lic. María Romano, una excelente colega Psi que trabaja hace años con chicos.  María es nuestra invitada de honor, gracias por ser parte de este espacio!

¿Qué juguetes regalar?

¨Saquen lápiz y papel, les voy a decir qué juguetes comprar para cada edad¨.

Cuando María tuvo que armar su consultorio para recibir a sus pacientitos, algo no le cerraba: ¨tenés que tener muñecos que representen una familia completa¨. Pero, ¿quién puede decirnos qué es hoy una familia completa? ¿A cuántos muñecos se limita? ¿Cómo iba a saber qué juguetes le iban a interesar a cada chico?

      María trabaja a diario con chicos de todas las edades y trata de encontrar lo más propio de la expresión de cada uno de ellos, sin imponerles ningún juego en particular. 
Sin embargo, me cuenta que existen algunos juegos fundantes, esos juegos que deben ser jugados para que puedan HACER eso básico y necesario para la constitución mental.
      Cada chico juega a aquello que pulsa en su interior por ser simbolizado, a aquello que pide ser puesto en acto, a aquello que necesita ¨salir de la mente¨ para ponerse en escena. 
Al leer esto, pensaba en mi hija que a veces se queda horas fascinada con una caja de cartón y deja de lado el super archi juguete importado...¿A quién no le pasó que le de más bola al papel de envoltorio que al regalo mismo?
       Es que, lo mejor que podemos ofrecerles como adultos a los chicos, no son ¨los mejores juegos o juguetes¨, sino juguetes aptos para que ellos puedan elegir valerse (o no) de ellos para sus juegos en diferentes momentos. Con ¨juguetes aptos¨ nos refermos a juguetes con las condiciones de seguridad suficiente para su edad y a juguetes manipulables para los recursos psicomotrices que tiene cada chico a cada edad.

Al leer esto, pensaba en qué importante es respetarle en todo caso el uso que el chico hace de ese juguete, y no imponer "con esto se juega así" porque de esa manera obligamos a que se adapte el chico al juguete, y no al revés.
           Lo que Mery nos propone es estar atentas no tanto en el objeto concreto sino de proteger casi de forma sagrada ese espacio de juego tan esencial para los chicos.  Seamos respetuosos con los niños, ellos no ¨pierden el tiempo jugando¨. Al revés: si están jugando, están haciendo algo muy serio!

Ustedes,  ¿Qué juguetes eligieron para regalar y por qué?  ¿A qué juegan sus hijos hoy? ¿Qué tipo de juguetes eligen frecuentemente?

miércoles, 7 de diciembre de 2016

6. Vivir jugando

Hola todas! Hoy quiero contarles un poco acerca de cómo pensamos el Juego desde la Psicología Infantil. A veces pensamos que jugar es una actividad más, que los chicos juegan porque están aburridos. Pero existe otra manera de pensar qué es el juego. Para esto, les quiero compartir la experiencia de una de mis colegas psi que trabaja en el Hospital. la Lic. Mariana Heredia es una excelente colega con la que me formé, amiga de la casa y mamá. Actualmente es una psicóloga con mucha experiencia con pacientes que sufren enfermedades orgánicas.


¿Qué es el juego en tu trabajo?

Todos saben que los chicos en algún momento del día juegan a algo. Les sale, no lo planifican, de golpe juegan. La idea con la que Mariana trabaja con sus pacientes es que cuando el niño juega, muestra lo más propio: aparece EL NIÑO, lo más vital. Y por el contrario, cuando un chico no puede jugar, hay que pensar que puede estar siendo afectado por algo del padecimiento o la angustia (que puede ser de distintos órdenes, no solamente por una enfermedad médica). 
Mariana me contó que el juego desde esta perspectiva, no es un medio para (por ejemplo para acercarse a los chicos, entretenerlos, comunicarse) sino que es el fin en sí mismo. Cuando la enfermedad y el dolor muchas veces son protagonistas, se trata de lograr armar un espacio de juego donde cada niño pueda aparecer en su singularidad, dando lugar también a temores y deseos. 

Para la invitada de hoy,  el niño es jugando y pone a jugar todo lo que es… por eso cada juego es único, como cada niño, sin importar si usa o no juguetes.

¿Habían pensado alguna vez que un Niño ES juegando? ¿Alguna vez se dieron cuenta que los chicos VIVEN jugando? ¿Sus hijos qué tipo de juegos hacen? ¿Se animan a jugar con sus hijos? ¿A qué juegan con ellos?

jueves, 1 de diciembre de 2016

5.Mamás reales

Hola todas!  Después de algunos intercambios del post pasado, me pareció importante decir que la maternidad muchas veces parte de una imagen idealizada: UNA mamá (peinada, tranquila, bien vestida, bañada!) dándole de mamar a un bebé regordete. Y la verdad es que cada experiencia personal va haciéndose camino, y no necesariamente coincide con eso que nos habíamos imaginado. La diferencia no significa que estamos haciendo algo mal, porque cada uno construye su camino. Por eso me parecía que estaba bueno hablar también de la alimentación con mamadera, porque es también un modo de amar y alimentar a nuestros hijos. ¿Vieron que todas las que comentan ese primer encuentro con la teta hablan de frustración, de que no fue fácil? 
Somos personas normales, y a las personas normales nos pasan cosas. La invitada de hoy es Rocío: amiga íntima de la casa, co-emprendedora, periodista y admirable mamá x 2. Gracias Rocío por tu confianza y honestidad al compartirnos tu experiencia.

¿Cómo fue para vos la experiencia con mamadera?

Cuando Roció estaba embarazada de su primer hijo, su sobrina de 3 meses se enfermó gravemente. Meses después, se enteró que el único compatible para el transplante que se necesitaba era su marido. Vivieron una situación muy tensa y estresante. Pudo vivir el parto con bastante calma, aunque intuye que estas coordenadas de lo que estaba viviendo su familia fueron parte de su inicio en la maternidad. Los primeros días de amamantar fueron difíciles, costaba que el bebé engordara. En el medio de todas las cosas que circulaban por su cabeza, decidió junto a su pediatra darle complemento. 

Me parece que esto es lo más importante de todo: Rocío quería alimentar a su bebé, que pueda comer y que ella pueda sentirse cómoda. Vivió la inclusión de la mamadera con naturalidad, porque su mamá también había utilizado mamadera con ella. Le era difícil ir dejando el vinculo que se formó cuando amamantaba al bebé, pero el complemento era necesario y ante todo quería que su bebé estuviera bien.
Con su segunda hija, fue natural nuevamente el uso de mamadera, con un poquito de culpa que se fue lavando a medida que la practicidad les regalaba más armonía en la casa.

Para la invitada de hoy, alimentar a sus hijos con mamadera era una manera alternativa tan válida como amamantar, que la ayudaba a atravesar esa parte de la maternidad con libertad y plenitud. 

¿La maternidad fue para ustedes algo diferente a lo que esperaban? ¿Sintieron culpa, frustración? ¿Como lograron sentir que lo que hacían estaba bien, aunque fuera diferente a lo que se habían imaginado?

pd. Qué experiencia tan enriquecedora es poder compartir estas ideas e intercambiar con ustedes. Gracias por los comentarios, y a quienes no se animan a hacerlo, las alentamos a compartir ideas! Incluso si disienten o quieren hacer una crítica, también es bienvenido! Disentir es una manera también de encontrarnos.