Hola todas!
A veces se nos agotan las ideas, los recursos, y aunque estemos tentadas de prender la tele, no sabemos muy bien qué hacer con los más chicos en casa. Me pasa todos los días. Tener hijos no es lo mismo que querer tener hijos: uno se imagina algo que después no es exactamente así. Yo por ejemplo, antes de que naciera la mía, me imaginaba que al nacer íbamos a poder quedarnos en casa tranquilas, yo leyendo (????), ella durmiendo.... Bueno... A veces vienen bien algunas ideas nuevas.
Acá les dejo tres ideas para hacer en casa con chicos, espero que les sirvan de inspiración!
1. JUGAR AL CAMPAMENTO
Para armar este espacio no necesitamos sí o sí tener una carpita: podemos usar cualquier sábana o tela para generar un lugarcito donde "meternos adentro". La idea es construir un refugio y poblarlo de los chiches necesarios para la aventura: algo de comida, acompañantes (osos, muñecos), una linterna y algún libro. En casa siempre nos pasa que nos divierte tanto el armado que finalmente el juego al campamento termina siendo "dale que armábamos un campamento?"
Después pueden agregar algunos condimentos como por ejemplo: hay que salir al bosque a buscar leña, hay que preparar la comida, etc.
2. PLANTAR SEMILLAS - JUGAR A LA HUERTA CON CHICOS
No hace falta muchísima producción para esta actividad. Con un poco de tierra, alguna macetita y cualquier semilla que tengamos a disposición (de sandía, de mandarina, de limón, una lenteja!) podemos armar una mini huerta. La idea de esta actividad es que lo hagamos en algún lugar de la casa que se pueda ensuciar, y dejar que todo el proceso lo hagan ellos. Acá no vale "vos mirá yo te muestro". La propuesta es que los chicos sean activos y aunque terminen comiendo la tierra o apretando mucho las semillas en la maceta, les propongo que los dejen a ellos hacer lo que les vaya saliendo. Lo ideal sería poder dejar las macetas en algún lugar con sol, y cada tanto recordarles a ellos de regarlas. Que sea su pequeña responsabilidad. Y si finalmente alguna de las semillas germina, les aseguro que les genera muchísima satisfacción.
3.JUGAR A COCINAR
No hace falta tener que conocinar algo DE VERDAD. Con unos bowls, cucharas y delantales, podemos jugar con los chicos a que preparábamos algo. Se puede usar un poco de harina, agua y sal, e inventar recetas. Mi sugerencia es que, como es de jugando, si ellos quisieran agregarles témperas, brillantina o algún juguete a la mezcla, la respuesta es SÍ. Creo que acá el esfuerzo más grande es de los adultos que nos cuesta relajar y sostener eso que están haciendo "que no sirve para nada", pero que les aseguro que sirve un montón. Jugar es el lenguaje de los chicos y tenemos que poder acompañarlos en su desarrollo.
Espero que les hayan servido estas ideas!
¿Ustedes qué hacen en casa cuando no hay más nada para hacer? ¿Tienen algunas otras ideas?
Hasta la próxima !
Luciana
BIENVENIDAS! Soy Luciana, creadora de Ponchi Ponchi Comiditas para jugar y Psicóloga Infantil. Este es un espacio de reflexión, charlas y pensamientos acerca del Juego, la comida y la maternidad.
lunes, 28 de agosto de 2017
sábado, 26 de agosto de 2017
27. TRES TIPS PARA RESOLVER EL PROBLEMA DE LA TELE&TABLET EN CHICOS
Hola todas!
Hoy les traigo Tres tips para afrontar lo difícil que es regular la cantidad de horas que pasan los chicos con la Tablet o mirando la Tele.
En mi caso, logramos que la chiquita se interese en Paka Paka, pero aunque es muy variado el contenido y me parece super apropiado, igualmente creo que es importante regular la cantidad de horas que lo ve. Como psicóloga y sobre todo como mamá a veces estos tips me ayudan.
1. REGULAR EL TIEMPO
A veces en la vida en casa es difícil porque los chicos se la pasan pidiendo cosas y los grandes a veces nos sentimos un poco abrumados por tantos pedidos. Por eso el recurso de "le prendo la tele" o "lo pongo un rato en la tablet"entiendo que es tan funcional. Mi sugerencia es hacerlo teniendo en cuenta el horario en que empieza y no perdiendo de vista la cantidad total. No es lo mismo que haya visto un poco de tele durante el día, además de hacer muchas otras cosas, que haber estado 3 o 4 horas seguidas sin desconectarse.
2. MIRAR JUNTOS
A veces también sirve sentarse a mirar juntos. Sentarse con los chicos a comentar lo que está pasando en el dibujito, comentar qué cosa les gusta más, cantar canciones o preguntarle si prefiere ver otra cosa. La idea de esto es que aunque están mirando una pantalla, no dejan de ser personas que sienten cosas con eso que están viendo.
3. OFRECER OTRA COSA INTERESANTE
Una vez que ya nos parece que "fue suficiente", y antes de decir "bueno ya está se apaga", pensemos qué otra actividad podemos ofrecerle que le resulte interesante. Muchas veces el problema cuando viene el berrinche de "se apaga" es que el chico no sabe muy bien qué hacer después, y eso a veces significa que la tele "tapa" la falta de ideas o capacidad para disfrutar otras actividades. Somos los grandes los que tenemos que ofrecerle, mostrarle, enseñarle qué otras cosas más interesantes hay para hacer en el mundo.
Si a veces sentís que te quedaste sin ideas, acá te dejo 3 Ideas para hacer en casa con chicos ;)
¿Qué les parecieron los tips? ¿Algunas veces les pasa que les preocupa la cantidad de horas que sus hijos pasan frente a la tele?
¿Qué otros problemas tienen en la convivencia con los chicos?
Espero que les hayan servido!
Hasta la próxima!
Luciana
Hoy les traigo Tres tips para afrontar lo difícil que es regular la cantidad de horas que pasan los chicos con la Tablet o mirando la Tele.
En mi caso, logramos que la chiquita se interese en Paka Paka, pero aunque es muy variado el contenido y me parece super apropiado, igualmente creo que es importante regular la cantidad de horas que lo ve. Como psicóloga y sobre todo como mamá a veces estos tips me ayudan.
1. REGULAR EL TIEMPO
A veces en la vida en casa es difícil porque los chicos se la pasan pidiendo cosas y los grandes a veces nos sentimos un poco abrumados por tantos pedidos. Por eso el recurso de "le prendo la tele" o "lo pongo un rato en la tablet"entiendo que es tan funcional. Mi sugerencia es hacerlo teniendo en cuenta el horario en que empieza y no perdiendo de vista la cantidad total. No es lo mismo que haya visto un poco de tele durante el día, además de hacer muchas otras cosas, que haber estado 3 o 4 horas seguidas sin desconectarse.
2. MIRAR JUNTOS
A veces también sirve sentarse a mirar juntos. Sentarse con los chicos a comentar lo que está pasando en el dibujito, comentar qué cosa les gusta más, cantar canciones o preguntarle si prefiere ver otra cosa. La idea de esto es que aunque están mirando una pantalla, no dejan de ser personas que sienten cosas con eso que están viendo.
3. OFRECER OTRA COSA INTERESANTE
Una vez que ya nos parece que "fue suficiente", y antes de decir "bueno ya está se apaga", pensemos qué otra actividad podemos ofrecerle que le resulte interesante. Muchas veces el problema cuando viene el berrinche de "se apaga" es que el chico no sabe muy bien qué hacer después, y eso a veces significa que la tele "tapa" la falta de ideas o capacidad para disfrutar otras actividades. Somos los grandes los que tenemos que ofrecerle, mostrarle, enseñarle qué otras cosas más interesantes hay para hacer en el mundo.
Si a veces sentís que te quedaste sin ideas, acá te dejo 3 Ideas para hacer en casa con chicos ;)
¿Qué les parecieron los tips? ¿Algunas veces les pasa que les preocupa la cantidad de horas que sus hijos pasan frente a la tele?
¿Qué otros problemas tienen en la convivencia con los chicos?
Espero que les hayan servido!
Hasta la próxima!
Luciana
martes, 25 de julio de 2017
26. CUANDO MIRO A LOS OJOS A MI HIJA
Hola todas.
Ser madre viene siendo LA experiencia más sorprendente, inimaginada y maravillosa que he tenido en toda mi vida. Hoy quiero compartir algo que siento cada vez que miro a mi hija.
Cuando la miro a los ojos me pasa algo que me cuesta mucho explicar. Me cuesta "agarrarte", me cuesta incorporarte porque cambiás tan rápido, que cada vez que te miro es conocerte de nuevo. ¿Y esa palabra? Todos los días decís cosas nuevas, hacés pases de baile, cantás canciones, sos distinta. Sos vos, pero cambiás tan rápido y yo voy tanto más lento. Te movés, jugás, saltás. Cuando te miro trato de reconocer a quién te parecés, ¿mi mamá? ¿mi cuñada? ¿a mí? ¿Somos parecidas?
No quiero que seas una bebé o una nena toda la vida. Quiero que sigas así, cambiante. Que aprendas, que crezcas.
Lo que quiero sobre todo es poder frenar, todos los días, para poder mirarte y ver todo lo que creciste hoy.
¿Y ustedes? ¿Qué sienten cuando miran a sus hijos? ¿A quién se parecen? ¿Sienten también que todo pasa velozmente?
Ser madre viene siendo LA experiencia más sorprendente, inimaginada y maravillosa que he tenido en toda mi vida. Hoy quiero compartir algo que siento cada vez que miro a mi hija.
Cuando la miro a los ojos me pasa algo que me cuesta mucho explicar. Me cuesta "agarrarte", me cuesta incorporarte porque cambiás tan rápido, que cada vez que te miro es conocerte de nuevo. ¿Y esa palabra? Todos los días decís cosas nuevas, hacés pases de baile, cantás canciones, sos distinta. Sos vos, pero cambiás tan rápido y yo voy tanto más lento. Te movés, jugás, saltás. Cuando te miro trato de reconocer a quién te parecés, ¿mi mamá? ¿mi cuñada? ¿a mí? ¿Somos parecidas?
No quiero que seas una bebé o una nena toda la vida. Quiero que sigas así, cambiante. Que aprendas, que crezcas.
Lo que quiero sobre todo es poder frenar, todos los días, para poder mirarte y ver todo lo que creciste hoy.
¿Y ustedes? ¿Qué sienten cuando miran a sus hijos? ¿A quién se parecen? ¿Sienten también que todo pasa velozmente?
sábado, 15 de julio de 2017
25. HACER COSAS CON LOS MÁS CHICOS EN CASA
Hola todas!
Hoy está super nublado, hace un rato empezó a llover. Miro por la ventana y no veo chances de poder salir a pasear.
Con este clima, sabiendo que nos quedamos adentro, me dieron ganas de dibujar o hacer algo especial con J.
Pensando en que a ella le gusta mucho jugar con fichas, se me ocurrió hacer un memotest para jugar con J.
Muchas veces estoy trabajando en casa y es difícil encontrar una actividad sin celular o tele para hacer juntas.
La idea era generar un proceso con etapas : Primero recorté unas hojas en cuadrados (lo más parecidos entre sí que me salió sin usar regla) y elegimos algunos chiches fáciles para dibujar. Me parece que se puede usar cualquier cosa que esté disponible en la casa, cubiertos, chiches, ropa.
Después le propuse a J que me ayudara a pintarlo (en la foto se ve cuáles accedió ella a pintar y cuáles pinté yo...) y cuando terminamos jugamos un pequeño juego de memoria dando vuelta las figuras y tratando de encontrar los pares. ¿Qué les parece esta actividad?
Hoy está super nublado, hace un rato empezó a llover. Miro por la ventana y no veo chances de poder salir a pasear.
Con este clima, sabiendo que nos quedamos adentro, me dieron ganas de dibujar o hacer algo especial con J.
Pensando en que a ella le gusta mucho jugar con fichas, se me ocurrió hacer un memotest para jugar con J.
Muchas veces estoy trabajando en casa y es difícil encontrar una actividad sin celular o tele para hacer juntas.
La idea era generar un proceso con etapas : Primero recorté unas hojas en cuadrados (lo más parecidos entre sí que me salió sin usar regla) y elegimos algunos chiches fáciles para dibujar. Me parece que se puede usar cualquier cosa que esté disponible en la casa, cubiertos, chiches, ropa.
Después le propuse a J que me ayudara a pintarlo (en la foto se ve cuáles accedió ella a pintar y cuáles pinté yo...) y cuando terminamos jugamos un pequeño juego de memoria dando vuelta las figuras y tratando de encontrar los pares. ¿Qué les parece esta actividad?
Debo confesar que para sacar las fotos hubo un pequeño momento de tironeo ya que siempre el celular le gana a cualquier lápiz o crayón. Pero después logré dejar el celular a un costado y jugamos un rato adivinando dónde estaban las figuras iguales. También este tipo de juegos sirve para estimular el vocabulario, jugando a nombrar colores y objetos representados.
Lo que me encanta de hacer estas cosas juntas es que después cuando más tarde se reencuentra con lo que hicimos, dice "esto hicimos UNTAS" y volvemos a jugar. Me da mucho placer como mamá compartir momentos donde podemos construir algo de a dos.
jueves, 29 de junio de 2017
24. Preguntas típicas de chicos antes de irse a dormir
"Mamá... Winnie Pooh... tiene pito?"
Así me interroga mi hija antes de quedarse dormida. Me río, me sorprende, me enternece. Estás grande, es lo primero que pienso. Sí, tiene, es lo primero que digo. Aunque no estoy segura porque aunque parece masculino no lo sé con certeza. "¿Tiene pantalón?" agrega después. Me conmueve su pregunta sincera, su disposición a creer en todo lo que le diga. A veces me cuesta darme cuenta con cuánta atención toma cada una de mis palabras, a veces digo cosas sin pensar, no estoy preparada para tantas preguntas.
Mi hija ya no es más una bebé. Es una niña parlante, que me interroga, me cuestiona. Es una jovencita que se empaca, que decide no hacer cosas, que responde "no quiero" si la invito a subir al coche, "tranquila mami no pasa nada" - si no se lava los dientes, y otras declaraciones de pretenciosa autonomía. La admiro, me fascina su capacidad para decir cosas nuevas todos los días. Le agradezco cada vez que puedo cómo logró que yo redescubriera el mundo que nos rodea, cómo me ablandó a mí y a su papá.
¿Y a ustedes? ¿Qué cosas les preguntan sus hijos?
jueves, 8 de junio de 2017
22. Mamá JANDO
Hola todas.
Me veo siempre un poco a las corridas, con la sensación de que los días pasan volando. Miro el reloj y ya son las 12. De a momentos me invade una sensación rara que no puedo ponerle otro nombre: CULPA. Cuando J. pide que siga jugando con ella, o bañarse más rato, o incluso desde que empezó a decirme "no vayas". Pequeños momentos en donde si bien es claro que TENGO que irme, que QUIERO irme, que NECESITO irme, igual tiene un costo. Me deja un gustito raro el hecho de no estar 100% disponible. ¿Alguna vez lo estuve? Creo que no, salvo el momento del parto donde sí estaba al 100%, el resto de los momentos no podría asegurar que he estado con todo mi ser y mi cuerpo en una disponibilidad infinita. Incluso cuando le daba la teta, muchas veces pensaba en otra cosa (y eso me daba culpa OBVIAMENTE. Pensaba: "debería estar pensando en qué hermoso es este momento en vez de hacer la lista de supermercado").
La escucho jugar con sus muñecos, decir que ella es la mamá, que se va, que el bebé llora: "qué pasa hijo? MAMÁ JANDO". Experimento una mezcla de ternura, culpa y sorpresa por la manera tan sana que tiene de incorporar todo a través del juego.
Después mientras ya me fui, caminando, pienso que soy progre, moderna , una madre autónoma, independiente y con proyectos. Me río de mí: sé que no soy solo eso, que también me gustaría de a ratos "no tener nada más que hacer" que estar con ella. Nos prometo y cumplo diariamente momentos sin celular y acepto el desafío de ser mamá y también aprender a sostener mis proyectos.
¿Y a ustedes? ¿Les resulta fácil irse?
Me veo siempre un poco a las corridas, con la sensación de que los días pasan volando. Miro el reloj y ya son las 12. De a momentos me invade una sensación rara que no puedo ponerle otro nombre: CULPA. Cuando J. pide que siga jugando con ella, o bañarse más rato, o incluso desde que empezó a decirme "no vayas". Pequeños momentos en donde si bien es claro que TENGO que irme, que QUIERO irme, que NECESITO irme, igual tiene un costo. Me deja un gustito raro el hecho de no estar 100% disponible. ¿Alguna vez lo estuve? Creo que no, salvo el momento del parto donde sí estaba al 100%, el resto de los momentos no podría asegurar que he estado con todo mi ser y mi cuerpo en una disponibilidad infinita. Incluso cuando le daba la teta, muchas veces pensaba en otra cosa (y eso me daba culpa OBVIAMENTE. Pensaba: "debería estar pensando en qué hermoso es este momento en vez de hacer la lista de supermercado").
La escucho jugar con sus muñecos, decir que ella es la mamá, que se va, que el bebé llora: "qué pasa hijo? MAMÁ JANDO". Experimento una mezcla de ternura, culpa y sorpresa por la manera tan sana que tiene de incorporar todo a través del juego.
Después mientras ya me fui, caminando, pienso que soy progre, moderna , una madre autónoma, independiente y con proyectos. Me río de mí: sé que no soy solo eso, que también me gustaría de a ratos "no tener nada más que hacer" que estar con ella. Nos prometo y cumplo diariamente momentos sin celular y acepto el desafío de ser mamá y también aprender a sostener mis proyectos.
¿Y a ustedes? ¿Les resulta fácil irse?
jueves, 25 de mayo de 2017
21. Días con vos
Hola todas!
Hoy comparto con ustedes estas palabras con las que pude darle forma a algo que me pasa hace dos años y unos meses.
Hoy comparto con ustedes estas palabras con las que pude darle forma a algo que me pasa hace dos años y unos meses.
💛
Cuando FINALMENTE te dormís, no se bien qué hacer. Te extraño, te
miro dormir. Pienso en la lista infinita de cosas pendientes, trato de dormir porque me duele el entrecejo del sueño, pero hay tantas cosas que ordenar, mientras estoy acostada sufro pensando en el descontrol que dejamos en el piso del comedor. Me levanto, voy y vengo. Los minutos se me pasan volando mientras voy de la cocina a la compu, del celular al lavadero. Hago todo a medias. Mientras meto la ropa en el lavarropas me acuerdo que me deje media mano sin pintar, y vuelvo al baño antes de que vos encuentres el esmalte abierto.
Por primera vez en mi vida tengo mails sin abrir, mensajes en rojo en el celular con los que jamás pensé que habría de convivir. Resuelvo lo que puedo, postergo la mayoría.
Mientras dormis, te extraño, porque desde hace dos años y unos meses que soy CON VOS, y cuando de a ratos estoy sola, voy juntando los pedacitos de plastilina que dejaste mientras hacías pizza. Acomodo a tu muñeco-hijo y pienso en todo lo que no hice en esta hora. Pienso también en qué lejanas quedaron esas tardes libres, de libertad infinita, de "hacés lo que querés", de "todo el tiempo del mundo". Las saludo a la distancia, con tranquilidad. Pienso ahora todo lo que crecí en estos años y hago algo de ruido, a propósito, a ver si ya te vas despertando que te extraño.
jueves, 11 de mayo de 2017
20. Llega la segunda
Hola todas! Hoy en el blog tenemos una invitada de lujo para charlar acerca de la llegada de "el segundo" hijo. En este caso es "la segunda". Lucía es amiga de la casa y nos comparte su íntima historia. Al leer estas palabras, se me puso la piel de gallina en varios momentos. Quizás porque al leer a Lu escucho su voz relatando algo desde el corazón.
Lu es mamá de una de casi 3, y recientemente de su segunda hija. Le pregunté cómo fue la llegada de "la segunda". Me gustó tanto el mail que me mandó, que voy a compartirlo como fue escrito respetando los tiempos y modos en que fue escrito. - después me cuentan en qué parte se les hizo un nudo en la garganta a ver si fue en las mismas que a mí-.
Quisiera tener otro par de brazos
Quisiera tener otro par de brazos
Una tarde cualquiera de otoño mi mamá me hacía compañía en casa. Tomábamos café en la mesa de la cocina, mi hija tenía fiebre y dormía en el sillón. ¿Por qué no te hacés un evatest? dijo, y yo no contesté. Ni bien se fue a trabajar alcé a mi hija y nos fuimos juntas a Farmacity. Compré un evatest y un paquete de pañales. Dos rayas violetas en el visor. Mi hija iba a tener una hermana.
¿Cómo podría querer a Hermana tanto como a Hija? Hija me llena, hija me completa. ¿Cómo hacer espacio para Hermana en nuestra vida? Hija compartirá su cuarto, hija tendrá celos, hija sufrirá (un poquito) y yo con ella.
39.3 semanas. Sábado de carnaval. El corso anuncia su retirada. Bailamos con Hija en la terraza. Rompo bolsa, nos tenemos que despedir. Mi mamá viene a buscarla, se la lleva ya dormida. Las contracciones ganan ritmo, Hermana está por llegar. Seremos otras a nuestro reencuentro.
10:25 am – eclipse solar: Hermana es ahora Hija menor. Hociqueo su olor a cebo, la beso, la abrazo. ¨Hola hija¨ Sonrío grande y profundo. Es igual a Hija mayor, es hermosa. Toma la teta, vuelvo a sentir ese placentero tironeo en el pezón. Estamos bien, estamos juntas. ¿Qué dirá Hija mayor cuando la vea?
12:30 Llega Hija mayor. Quisiera tener otro par de brazos. Hija menor toma teta. Hija mayor se acerca tímida a la cama. Quiero que sepa que la quiero y que nada de esto le duela. Pero no se trata de lo que yo quiero, sino de lo que es. No tengo otro par de brazos e Hija menor está tomando teta. Miro a Hija mayor a los ojos, le cuento que ahora tiene una Hermana. Ella prefiere irse a upa de Abu y yo me atraganto de angustia. Hija menor se duerme, suavemente pasa a los brazos de su papá. Me levanto con la fuerza que no tengo y alzo a Hija mayor. Nos abrazamos, sonrío profundo otra vez.
Estamos en casa, somos cuatro. Nos multiplicamos. Nada se repite, cada experiencia es única. No vuelvo a hacer las mismas cosas que hice hace dos años. El llamado es a ser madre de Hija menor, conocerla. La casa también es distinta.
Hija mayor espera. Prometo varias veces al día que: ¨Cuando termine de darle la teta…” Cumplo. Pospongo pero nunca dejo de hacer lo prometido. Las demandas de Hija menor son urgentes, impostergables. Acudo inmediatamente a su llanto. Extraño enormemente a Hija mayor, aún en los momentos en que estamos juntas. Siento culpa por haberle robado la exclusividad de nuestro tiempo. Cada rato que compartimos a solas vale oro y se luce en lo estrechos que son nuestros abrazos.
Hija menor hereda moisés, ropitas y juguetes de su hermana. Hija mayor señala que: ¨Esto es mío, mío y mío.” La veo sacarse la ropa, me muestra unas calzas talle 6M, se las pone; resulta el look de Mickey Rourke en “El Luchador”. Nos reímos todas.
Entre las 19 y 23 hrs. soy la Mujer-Pulpo. Cocino, doy la teta, pongo la mesa, ordeno juguetes tirados, hago upa, levanto la mesa, lavo platos, doy la teta, barro, ordeno juguetes tirados, preparo la mochila y vianda para mañana, hago upa, preparo té, intento mantener una conversación adulta, lleno la bañadera, separo los pijamas, hago upa, lavo dientes pequeños, baño a Hija mayor, me baño entre peces y mariposas acuáticas, pongo pañal XG, vacío la bañadera, lleno la bañadera, hago upa, canto una canción, le doy cuerda a la cajita de música, baño a Hija menor, doy la teta, pongo pañal RN, leo un cuento, doy la teta, canto una canción doy la teta, pido ayuda, doy la teta, hago upa y me voy a dormir.
Somos una familia, no sé por qué pero esto de ser cuatro nos cambió los títulos. Fuimos pareja, pareja con bebé y pareja con nena chiquita. Por algún motivo ya no combina más decir pareja con bebé y nena chiquita.
Qué generosidad en las palabras de Lu. Cuánta honestidad y qué emocionante fue para mí leerla. Gracias de corazón.
Qué generosidad en las palabras de Lu. Cuánta honestidad y qué emocionante fue para mí leerla. Gracias de corazón.
domingo, 7 de mayo de 2017
19. Empezar el jardin
Hola todas!
Por acá cumplimos el primer tramo de jardín. Se podría decir que ya estamos bastante adaptados (todos nosotros).
Tengo algunas imágenes guardadas para siempre que no pude sacar foto, obvio, pero que las comparto. Un grupo de mamás escondidas, asomadas espiando a ver cómo estaba el suyo en el medio de la actividad. De golpe uno mira para donde están ellas, todas se agachan rápido. Me sentí identificada con esa doble sensación de: querer que crezca, pero intriga de saber ... y cómo estará sin mí?
Qué experiencia fuerte, cuántas sensaciones que todavía no logro procesar.
Tengo algunas imágenes guardadas para siempre que no pude sacar foto, obvio, pero que las comparto. Un grupo de mamás escondidas, asomadas espiando a ver cómo estaba el suyo en el medio de la actividad. De golpe uno mira para donde están ellas, todas se agachan rápido. Me sentí identificada con esa doble sensación de: querer que crezca, pero intriga de saber ... y cómo estará sin mí?
Qué experiencia fuerte, cuántas sensaciones que todavía no logro procesar.
Cuando llegamos, y algún compañerito le grita por su nombre a la mia, todavía me emociono. Me conmueve que MI BEBÉ ya es una personita con nombre invocada por OTRA personita con nombre. Y ahí va, corriendo a medias, a abrazar a su nueva amiga.
Como describía mi cuñada, los zombies de 2 años deambulan en la sala agarrando los chiches, esquivando alguna patada voladora, subiéndose a un banaquito para agarrar otra galletita. Todo caóticamente tierno.Los primeros días fueron difíciles, sobre todo para los grandes. Ella siempre la pasó bien, pero la sensación de incertidumbre y de inexperiencia nos dejaba un poco temerosos. ¿Y si le pasa algo? ¿Y si alguno le hace algo? ¿Y si llora?
Creo que el desafío más importante de empezar el Jardín, es atravesar ese momento en donde un hijo ingresa a OTRA institución, ya no la familia propia, y poder confiar en ese otro lugar. Con otras reglas, otros modos, otros ritmos. ¿Y si tiene hambreeeeeeeeeeeeeeee? Ya le darán algo, me digo ahora.
Y para ustedes, ¿cómo fue empezar el jardín? ¿qué es lo que más les cuesta como mamás de este gran paso para toda la familia? ¿Ya tenían experiencias previas en otros jardines?
sábado, 29 de abril de 2017
18. YO MAMÁ... Vos.... BUELA
Hola todas!
Hoy comparto con ustedes otra reflexión sobre el juego infantil. Me parece increíble cómo me sorprendo cada vez con los argumentos que van cambiando, con las cosas nuevas que se instalan como si siempre hubiesen estado ahí. El juego es una máquina perfecta de crear y enriquecerse, de manera natural, de todo lo que acontece al rededor. Agarra, transforma, construye y cambia. Varias veces les compartí esta sensación extraña frente al cambio: todo sigue cambiando!
Hace un par de semanas J. designó a uno de los bebotes (el más viejo, proveniente de mi caja de juegos del consultorio) como su bebé. "No llores hijo" la escuché decir el otro día. Al parecer le da la teta y lo consuela mientras ella se queda dormida.
Lo más maravilloso, lo más mágico, es que su juego incluye roles para todos. Su hijo, ella mamá, y yo... BUELA. Por supuesto el papá de su hijo es MI MARIDO, a quien debo ceder mientras jugamos y tratarlo de yerno. Me parece alucinante cómo va construyendo las escenas, y trata a su hijo como si siempre hubiera estado entre nosotros. Lo lleva a la plaza, le muestra cómo hay que tirarse del tobogán... Está lista para ser mamá.
Me emociona también la naturalidad con la que me incluye en su historia. A veces al volver a casa, entra corriendo mientras lo llama, y cuando lo encuentra, tirado abajo del sillón, le aclara: Hola hijo, yo-trabajar.
¿A ustedes también les pasa que sus hijos cambian el juego? Hasta hace unos meses ella era el bebé!
CAMBIA
Hace un par de semanas J. designó a uno de los bebotes (el más viejo, proveniente de mi caja de juegos del consultorio) como su bebé. "No llores hijo" la escuché decir el otro día. Al parecer le da la teta y lo consuela mientras ella se queda dormida.
Lo más maravilloso, lo más mágico, es que su juego incluye roles para todos. Su hijo, ella mamá, y yo... BUELA. Por supuesto el papá de su hijo es MI MARIDO, a quien debo ceder mientras jugamos y tratarlo de yerno. Me parece alucinante cómo va construyendo las escenas, y trata a su hijo como si siempre hubiera estado entre nosotros. Lo lleva a la plaza, le muestra cómo hay que tirarse del tobogán... Está lista para ser mamá.
Me emociona también la naturalidad con la que me incluye en su historia. A veces al volver a casa, entra corriendo mientras lo llama, y cuando lo encuentra, tirado abajo del sillón, le aclara: Hola hijo, yo-trabajar.
¿A ustedes también les pasa que sus hijos cambian el juego? Hasta hace unos meses ella era el bebé!
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